La retroalimentación expresa opiniones,
juicios fundados sobre el proceso de aprendizaje, con los aciertos y errores,
fortalezas y debilidades de los estudiantes.
En nuestra práctica pedagógica, día a
día tenemos que interactuar con nuestros estudiantes realizando diversas
actividades que permitan desarrollar sus capacidades, explorar y generar
conocimientos y con ello formar personas competentes para enfrentar diversas
situaciones de su vida.
Durante este proceso, uno de los
elementos de mayor atención es sin duda la evaluación. Ella responde a la
necesidad de saber cómo van evolucionando nuestros estudiantes y cuánto están
aprendiendo a partir de la aplicación de un conjunto de técnicas e
instrumentos variados. Muchas veces la evaluación está solamente concebida con
la intención de cuantificar y medir los conocimientos que han sido adquiridos
por los estudiantes para poder acreditar sus progresos al final de una etapa de
estudios.
Sin embargo, la evaluación no termina al
momento de colocarle una nota al estudiante, ya que al recibir una prueba con
una calificación numérica, con rayas o checks, o con denominaciones
como sobresaliente, suficiente o insuficiente, no estamos transmitiendo en
forma clara cuáles son los logros de su aprendizaje. En consecuencia es
probable que les cueste mucho superar sus dificultades, obstáculos o errores.
Lo valioso en una evaluación es que el
estudiante sepa qué es lo que está logrando y qué no ha logrado todavía. A
partir de esta afirmación, el docente debe conducir al estudiante hasta
conseguir que él mismo supere las dificultades que tenía y construya de manera
autónoma su propio aprendizaje. A este proceso le llamamos “retroalimentación”,
y es muy importante para conseguir aprendizajes significativos y de calidad.
Las evaluaciones no retroalimentan si se comunica con solo una calificación. La
retroalimentación expresa opiniones, juicios fundados sobre el proceso de
aprendizaje, con los aciertos y errores, fortalezas y debilidades de los
estudiantes.
Como afirman algunos autores,,
retroalimentar es acortar las distancias entre la situación actual en la que se
encuentra el estudiante y la situación ideal a la que debe llegar. De esta manera,
la retroalimentación es información que permite al estudiante cerrar la brecha
entre el desempeño actual y el deseado. (Ramaprasad, 1983 citado en Roos, 2004)
Durante el proceso de retroalimentación,
la intervención del docente es fundamental. Dependiendo de la manera como
interactúe con el estudiante, y la forma como aborde el tratamiento de sus
errores y dificultades, hará que este se involucre y reflexione sobre sus
propuestas y construya así sus propias estrategias o caminos de solución
adecuados ante una tarea.
http://umc.minedu.gob.pe/la-importancia-de-la-retroalimentacion-en-el-proceso-de-evaluacion/
La evaluación y la retroalimentación sobre la misma son sin duda pieza fundamental en el proceso de aprendizaje. Nos da la oportunidad, tanto al estudiante como al profesor, de realizar los ajustes necesarios en pro de alcanzar los objetivos propuestos. Es una herramienta valiosa que, como docentes, debemos utilizar con bastante frecuencia.
ResponderEliminarQuerida colega, no pudiste decirlo mejor. Es una herramienta y estrategia que permite interactuar mejor con nuestros estudiantes en aras de mejorar, modificar, conducir, complementar, transformar el proceso de ellos y el nuestro también.
EliminarLa retroalimentación es aquel proceso que nos permite intercambiar y comentar con nuestros estudiantes todo los resultados positivos, debilidades y elementos que deben trabajarse en el proceso de aprendizaje-enseñanza. Por ello, es un recurso que nos permite entendernos como docentes y al de nuestros estudiantes respecto a lo que se debe trabajar, modificar, adaptar y perseverar en el proceso.
ResponderEliminarEstoy muy de acuerdo con el comentariod e Malhi, pues al retroalimentar estamos verificando la calidad de nuestro proceso de enseñanza como docentes. Esto nos permite hacer los ajustes necesarios para mejorar nuestro desempeño. Por otra parte, la retroalimentación hace que el proceso de evaluación sea más humano, pues permite una inteacción cara a cara en la que se pueden analizar otros factores que inciden en el proceso de aprendizaje, de orden sicológico, tales como miedos, ansiedades, inseguridades, etc. Por tanto, nuestra labor como docentes debe integrar tales factores para crear estrategias de enseñanza que respondan al estudiante como ser integral.
ResponderEliminarLa retroalimentación en el proceso de enseñanza-aprendizaje es muy importante porque es una gran herramienta que nos permite afianzar y pulir el conocimiento que estamos impartiendo a nuestros estudiantes. Es cierto que las evaluaciones son muy necesarias, pero ellas no son suficientes por si mismas para lograr un proceso educativo más efectivo; debemos, como maestros, después de una prueba, decir al estudiante que hizo bien o que hizo mal, y hacer un plan de acción, en caso de que haya algo mal para poder mejorarlo.
ResponderEliminarCon la retroalimentación lograremos hacer que el estudiante identifique sus errores, y de la mano de nosotros, como maestros, lo guiaremos, lo corregiremos y haremos del proceso de aprendizaje algo más constructivo y gratificante, ya que el aprendiz se dará cuenta que la idea no es atiborrarlo de conocimiento, sin importar si aprende o no, sino que el anterior se le imparte con calidad y humanismo.