Muchos docentes de idiomas padecen la falta
de entusiasmo de los alumnos, quienes lo pierden al poco tiempo de
empezar las clases, ya que lo que aprenden no llena sus expectativas. El problema
radica en que muchos estudiantes se ponen ansiosos y pretenden, al cabo de
pocos meses, dominar el idioma.
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Los
estudiantes de idiomas deben tener presente que hablar como un nativo y
llegar a dominar la lengua no es una tarea que pueda llevarles unos pocos meses
de estudio, ya que el cerebro no está preparado para almacenar tanta
información en tan poco tiempo. Con frecuencia los estudiantes se frustran por
no poder dominar el idioma al poco tiempo de haber comenzado a estudiarlo y
esto los lleva a que muchas veces decidan abandonar los cursos. El desafío
de los docentes es retener a los alumnos desencantados y ayudarlos a que,
finalmente, dominen la lengua de la manera que lo habían planeado. ¿Pero
cómo se puede lograr esto? A continuación puedes descubrir algunas
recomendaciones que te ayudarán a ponerlo en marcha.
En
principio, debes hacerles entender a los alumnos que dominar el idioma no
les va a llevar ni treinta ni noventa días, sino que éste es un plan que
requiere de más tiempo, y sobre todo muchas horas dedicadas al estudio y a
la práctica; lo que para esto es necesario un “cambio de mentalidad” por parte
de los estudiantes.
Para
que los alumnos no experimenten el sentimiento de frustración al cabo de unos
meses, es bueno que el docente les deje en claro desde la primera clase, que
aprender el idioma no les llevará pocos meses, e incluso no será una cuestión de estudiarlo por
algunos años, sino que más bien es una práctica que se debe
mantener durante toda la vida.
Como todo lo que se aprende, el conocimiento de un idioma también debe
actualizarse, ya que –si bien en menor medida- no es un saber que permanezca
estático; y seguir aprendiendo permitirá acceder a mejores ofertas laborales.
Los profesores deberían proponer a los alumnos que éstos se planteen metas cortas para medir su progreso. ¿Qué quiere decir? Que en lugar de proponerle a la clase el objetivo de “hablar perfectamente el inglés” puede proponerse cosas como mejorar algunos puntos las lecciones de listening en tres meses o aprender tres verbos irregulares por semana y cosas del estilo que ayuden a enfocarse sobre objetivos realistas.
A
menudo los estudiantes suelen sentirse ridículos cuando deben practicar el
idioma con el resto de la clase o con los profesores, sintiéndose inseguros por
la pronunciación o el miedo a decir mal una palabra. Es importante que el
profesor refuerce la confianza del alumno para que éste no sienta vergüenza
cuando tenga que repetir la lección en voz alta. Para que el alumno se anime a
pesar de sus errores, debe recordar aquello tan cierto de que la práctica hace
al maestro.
Por último, los alumnos deben tener en claro que la constancia de aprender gradualmente es lo que permitirá que, efectivamente, aprendan bien. Los cursos que aseguran que podrás hablar a la perfección en un par de semanas no son más que engaños comerciales; ya que tanto para aprender inglés como para cualquier otra asignatura es necesario hacerlo paso a paso, dedicándole esfuerzo, trabajo y paciencia.
http://noticias.universia.cr/actualidad/noticia/2015/01/19/1118446/como-motivar-estudiantes-aprendizaje-idiomas.html