Extracto de mi tesis
publicada por la Universidad del Istmo en 2009
El aprendizaje
permanente
Víctor García Hoz
escribió: “La educación invisible es como la desconocida trama de los distintos
elementos que se manifiestan en algo tan importante pero tan difícil de definir
como la salud, la vitalidad, el brío ante las dificultades. ¿Cómo no darse
cuenta de que unos y otros elementos son necesarios para la vida?”
El texto de García Hoz aquí citado se centra en dos conceptos: Pedagogía
visible: es todo el andamiaje o sistema educativo formal, determinado por las
instituciones educativas, su organización externa e interna; su estructura
física, personal docente, planes y programas curriculares, sistemas de
evaluación, etc.
La Educación invisible es todo aquello que no se ve, pero que es producido como
efecto duradero que han dejado los maestros o las enseñanzas recibidas por
otros medios. Aunque abandonaron la escuela los adultos no han parado de
aprender, la semilla de la “educación invisible” germina en cualquier campo y
hace crecer el intelecto humano, talvez no tenga un diploma (pedagogía visible)
pero si puede leer, puede manejar, sabe resolver problemas, etc. (educación invisible)
El papel secundario del maestro
Conviene hacer una
parada en este momento para delimitar mejor el objeto de estudio; más adelante
vamos a revisar algunos conceptos de Eduard C. Lindeman a quien Malcolm
Knowles, considera su mentor. C. Linderman fue, con Paulo Freire, y el mismo
Knowles, uno de los más tempranos estudiosos de la educación del adulto. Pero a
diferencia de Freire quien se enfocó más en los aspectos sociales de ese adulto
que necesita educarse; Linderman, trabajador social, el mismo, desarrolla sus
teorías basado en una concepción individual del adulto.
C. Linderman dice que
toda la vida es un aprendizaje. En este mundo de especialistas cada quien debe
aprender a hacer su trabajo, si la educación puede ayudar entonces debemos
aprovechar su ayuda.
El enfoque tiene que ser
por medio de situaciones y no temas o contenidos. Según C. Lindemann, nuestro
sistema educativo tiene que trabajar en sentido contrario, como manejar un
carro de retroceso. En la educación tradicional los contenidos son primero,
luego los maestros y por último los estudiantes. Un alumno debe adaptarse al
currículo ya establecido.
Cuando un estudiante adulto se siente en una situación específica respecto a su
trabajo, su recreación, su familia, su vida, su comunidad y esta situación
exige ajustes; es en este momento preciso cuando da inicio la educación del
adulto.
Cuando el propósito de
la educación se hace evidente, los textos de estudio y maestros juegan un papel
secundario, todos los recursos deben ponerse al servicio de las necesidades del
estudiante. Los métodos de enseñanza autoritarios, que impiden el pensamiento
autónomo, no tienen cabida en este tipo de educación.
Características de los
adultos
Martha Saint de
Berberián describe algunas características de los adultos de la siguiente
forma:
a) Jóvenes entre
18 y 24 años (Edad de la independencia)
Vitalidad ilimitada; sentimientos desarrollados al máximo, pasión por los
ideales; se jacta de los sacrificios que hace, dedica su mayor esfuerzo a
ayudar al prójimo, tiene una fuerte imaginación creadora. En esta edad el joven
escoge su modo de vida definido y se mueve hacia la independencia. Tienen
convicciones firmes y definidas. Esta es la edad en la que se encuentran
buscando su “estrella polar” como lo explica Jeff Medefind
refiriéndose a la importancia de tener un punto de referencia para saber hacia
dónde nos movemos. Medefind cuenta como en la antigüedad, el éxito de un viaje
en barco no dependía de la pericia o sobriedad de los marineros, de la
envergadura de los barcos, del poder de sus velas ni de la fuerza de sus
remeros; el éxito dependía de un solo punto en el cielo, el cual nunca se
movía; si el marinero podía ubicar ese punto en el firmamento, entonces sabía
dirigirse a donde fuera. Ese punto es la estrella polar.
b) Entre 25 y 35
años (Edad de la aplicación)
Todavía son vigorosos; con suficiente energía para cumplir con su trabajo y
estudios. Tienen intereses diferentes a los adultos mayores y a los solteros.
Seguramente están casados ya. Tiene interés por la familia y los hijos, está en
ajuste al matrimonio y al hogar si se ha formado recientemente. La crianza de
los hijos suele ser un problema serio.
c) De 35 a 60 años
(Edad de la realización)
Tiene buena salud si ha desarrollado buenos hábitos, ha logrado estabilidad
económica si ha sido constante y fiel con el trabajo. [No siempre es así en
Guatemala] Ha llegado al medio día de su vida. Es inteligente y le interesa
analizar situaciones para buscarles solución. Círculo de amistades amplio.
Puede estar pasando problemas en el trabajo por los cambios que debe afrontar
por la edad, dificultades con hijos adolescentes. Son espiritualmente estables,
son la espina dorsal de sus congregaciones. Agrega Saint que el mejor maestro
de los adultos no es el que sabe más, sino el que los respeta como individuos.
Polly Cooper piensa que
con solo saber el estado civil y profesión de un adulto ya podemos hacernos una
idea general de quién es. A veces, basados en estereotipos de la
sociedad, asumimos que un hombre casado es el sostén económico y jefe de su
hogar, que su esposa se dedica exclusivamente a su hogar y que todos sus hijos
van a la escuela. Esto no siempre es así, si en el hogar la que manda es la
mujer podemos estar ante situaciones totalmente diferentes de las que
imaginamos, todo eso influye en la personalidad y estudios de quien tengamos
enfrente.
Algunas palabras para
describirlos son: “solteros, casados, divorciados, prósperos, conformistas,
clase media, clase alta, clase baja, líderes, fracasados, sociables, aislados,
estables, inestables, que se superan, creativos, estancados, aburridos,
adaptados, contentos, luchadores, que sufren, etc.”
Razones por las que los adultos vuelven a la escuela formal
En la sección dedicada
directamente a revisar como aprenden los adultos vamos ha ampliar mucho más
todos estos conceptos, pero con el fin de no ingresar en el desarrollo de
la “segunda deserción”, sin revisar un poco las causas por las
que ingresan, vamos a ver lo que se escribe en algunos textos sobre el tema.
Según la Guía Barron´s
algunas de las razones por las que los adultos vuelven a estudiar:
a) La mayoría de
estudiantes en los programas a distancia están tratando de terminar una carrera
o mejorar sus calificaciones para el trabajo.
b) Algunos necesitan el
estudio para continuar dedicándose a lo que ya hacen o se les ha exigido en su
trabajo.
c) Algunos de ellos,
(los menos) lo hacen para enriquecer su conocimiento.
d) Todos necesitan la
flexibilidad que estos programas ofrecen, debido a limitaciones físicas, problemas
con horarios, transporte, responsabilidades familiares o el precio.
Miguel Calvo Verdú identifica otras razones por las que los adultos vuelven a
clases:
- Mejora del papel que desempeña
en el trabajo, la casa o la familia.
- Capacitarse para un nuevo oficio.
- Aumentar los ingresos
económicos.
- Evadirse de la rutina diaria.
- Aumentar sus conocimientos.
- Desarrollar su personalidad y
relaciones personales.
Los adultos tienen mayor
motivación para aprender que los jóvenes; ellos vienen porque quieren aprender,
es una decisión personal. Raymond J. Wlodkowski escribió que la actitud antes
que todo lo demás hace que un adulto decida aprender. Actitud, dice, es la
combinación de conceptos, información y emociones que resultan en la
predisposición para responder favorablemente o desfavorable hacia un particular
grupo, ideas, eventos u objetos.
En el caso de los estudiantes adultos, su situación les hace darse cuenta que
quieren o necesitan algo y que el medio para lograrlo es aprendiendo. Por eso
vemos personas inscritas en tantos cursos de computación, de mecánica, de
belleza, etc. La educación de adultos no está presente solamente en entornos
oficiales aprobados por el Ministerio de Educación. Alguien dijo una vez, que
todos los domingos, se educa más gente en cada iglesia cristiana, evangélica o
católica, mucho más de la que asiste a las escuelas y universidades juntas.
Para Víctor García Hoz,
la educación puede ser entendida como un proceso de asimilación cultural y
moral, y al mismo tiempo como un proceso de separación individual. “De esta
forma el educando se va haciendo paulatinamente semejante a los que le educan,
los padres quieren que sus hijos reaccionen y piensen como ellos.”
García Hoz más adelante
establece que la educación personalizada responde a la capacidad de un sujeto
para perfeccionar y dirigir su propia vida. Esta definición es mucho más acorde
a la Educación de Adultos aunque probablemente no era esa la intención de
García Hoz.
Para Malcolm Knowles,
“la educación es una actividad emprendida o iniciada por uno o más agentes con
el objeto de producir cambios en el conocimiento, las habilidades o actitudes
de los individuos.” Se desprende de estas definiciones que para García Hoz, el
punto de vista de la educación es más humanista, mientras Knowles se decanta
por el conductismo.
Tomado de: https://2-learn.net/director/la-educacion-para-adultos/